En el 2012, las negociaciones con los docentes de los restantes niveles y el discurso presidencial del 1º de marzo han marcado el tono de las pretensiones del Gobierno sobre el nivel que deben tener nuestros salarios y condiciones de trabajo: la paritaria con CTERA fue cerrada unilateralmente por el Ministerio de Educación con un decretazo, y no por acuerdo de los gremios.
Con el paro y solicitada del 6 de marzo hemos dado una primera respuesta: un salario inicial de $3000, la aplicación del nomenclador y la estabilidad laboral de todos los docentes.
Frente a la no convocatoria por parte del gobierno a mesa de negociación salarial, 22 asociaciones de la Conadu Histórica y 4 de la otra Conadu realizamos un segundo paro nacional el 22 de marzo, el cual tuvo una adhesión de más del 90% en los colegios preuniversitarios y de un 70% en las facultades, y derivó, el 29 de marzo, en una propuesta inaceptable del gobierno de un 18.5% a cobrar en tres cuotas.
La respuesta de los docentes universitarios y preuniversitarios de todo el país fueron dos jornadas de paro nacional convocada por la Conadu Histórica y sus 22 gremios de base, llevada a cabo el 11 y 12 de abril, con un nivel de acatamiento cercano al 100% en las Escuelas Preuniversitarias y al 80% en las Facultades e Institutos Universitarios.
Luego de una nueva propuesta inaceptable del Ministerio de Educación y el CIN de un 20.5% en cuotas, entre el 17 y 18 de abril la CONADU, FEDUN, CTERA, UDA y FAGDUT firmaron un acta aceptando el ofrecimiento, lo que significó la entrega de nuestro salario y de la posibilidad de un CCT único y nacional de los docentes universitarios y preuniversitarios.
El acta suscripta consiste en un 12% a cobrar en abril (ya como retroactivo), 6% en julio y 2.5% en octubre, lo que está lejos no sólo del reclamo inicial de todas las representaciones sino de una auténtica recomposición salarial frente a cuadro de la inflación que en 2011 no fue inferior al 25% y que en este año ronda el 2% mensual, y a la que habrá que agregarle los aumentos de tarifas, impuestos y transporte.
No contempla la situación de los trabajadores ad honorem. Pretende ocultar el reclamo de la media canasta para el cargo testigo, con $2800 de garantía, salario por debajo de la línea de pobreza. Además, a las categorías más elevadas se les confiscan abultadas sumas por el “impuesto a las ganancias”. Mientras a los docentes nos aplican el techo salarial del 18%, la dieta de los legisladores aumenta el 100%.
Más aún, las representaciones que entregaron la paritaria acordaron que NO HAYA UN CONVENIO ÚNICO QUE CONTEMPLE A LOS DOCENTES DE TODAS LAS UUNN, bajo la forma de que el eventual CCT que se suscriba sólo se aplicará si las autoridades de cada universidad consideran que no está reñido con sus estatutos. Esta disposición viola las leyes de convenciones colectivas que rigen en el país y los convenios internacionales de la OIT. Las autoridades universitarias necesitaban la firma de estos representantes gremiales para que el Convenio único no exista.
Frente a ello, la Conadu H ratificó el plan de lucha resuelto el 13 de abril por su Plenario de Secretarios Generales. De esta forma, el martes 24 y miércoles 25 de abril, los docentes universitarios y preuniversitarios paramos por nuestro salario, la estabilidad y la carrera docente. 29 sindicatos docentes de todo el país, 27 universidades y 50 colegios preuniversitarios demostraron un repudio masivo a la propuesta salarial y al acta de la vergüenza.
A las cosas por su nombre: el acta es una vergüenza y la firma de estas representaciones es una entrega completa de la paritaria y compromete severamente la suscripción de un CCT único a nivel nacional.
La no firma del acta por parte de la Conadu H está apoyada por el masivo rechazo de la docencia universitaria de todo el país a esta entrega, y no da por cerrado el proceso de negociación salarial y menos aún el de las paritarias docentes. El Congreso de la Conadu H debatirá cómo continuamos el plan de lucha para superar los topes del 20% y conquistar la carrera docente, el convenio único, y todas nuestras reivindicaciones.
En este marco, el próximo 18 de mayo nos movilizamos a la Marcha Nacional de Estudiantes y Trabajadores en defensa de la educación pública en las principales ciudades del país, bajo las consignas de mayor presupuesto para educación que garantice infraestructura, insumos de cátedras y laboratorios, cargos docentes, salarios y condiciones dignas de trabajo, paritarias sin tope salarial, derogación de la LES y rechazo a los fondos de la megaminería transnacional en las UUNN.
- Por un sueldo básico para el cargo testigo de $3000.
- Vigencia del nomenclador histórico.
- Derogación del impuesto a las ganancias sobre el salario y de los topes a las asignaciones familiares.
- Por un Convenio Colectivo de Trabajo único y de aplicación obligatoria en las UUNN que incorpore la Estabilidad Laboral y Carrera Docente para todos los niveles.
