20 dic 2012

La izquierda ganó en la Conadu Histórica


Juan Cappa

Entre el 18 y 20 de setiembre se desarrolló la elección de congresales para la conformación de la Mesa Ejecutiva Nacional de ConaduH. La lista más votada (52%) fue Unidad Docente, un frente de la Naranja (PO e independientes) con Alternativa Gremial (PCR e independientes). En segundo lugar y con 38% de los votos se ubicó la lista 3 de la actual dirección. Votaron en total más de 5.000 docentes en 22 universidades en todo el país.
Pese a este resultado y debido al sistema de delegados congresales por asociación (una especie de colegio electoral), la lista que salió en segundo lugar ocupará la secretaría general y la adjunta y la mayoría de las secretarías (6 sobre 11). La lista más votada, por su parte, ocupará cuatro secretarías. Vuelve a quedar expuesta la importancia de implementar una reforma de los estatutos de la ConaduH en un sentido que garantice el respeto al voto de los afiliados.

Merece destacarse que este triunfo de la izquierda en las urnas debió superar (y superó) las maniobras fraudulentas de la junta electoral (mayoría oficialista) y de la dirección actual de Conaduh.

Criticamos a la dirección actual de la Conaduh el haber quitado a esta su carácter de reagrupamiento independiente y combativo, claramente diferenciada de los gremios docentes oficialistas como la otra Conadu, Ctera, UDA y Fedun. Nuestro planteo de Congreso de Bases, con mandato de asambleas, para unificar a todas las asociaciones que están luchando por nuestras reivindicaciones (las que pertenecen a ConaduH junto con las enroladas en las demás federaciones) encarna una verdadera necesidad. En lugar de propender a esta unificación, la conducción actual ha preferido crear sindicatos paralelos, aumentando con ello la fragmentación del movimiento docente.

El voto docente giró hacia nuestra lista en numerosas universidades y pudimos explotar las crisis internas de los otros bloques políticos (tanto de la lista de Claudia Baigorria como de la lista pegotista que apenas alcanzó un 7%). Esta realidad se aprecia en las victorias logradas en la Universidad de Quilmes (dirigida por el bloque pejotista) donde obtuvimos por primera vez todos los congresales y en Luján (dirigida por el bloque de centroizquierda). Tenemos que destacar, además, la apertura del trabajo de la Agrupación Naranja en Salta (donde obtuvimos un congresal), la consolidación en Tucumán, Bahía Blanca (11% y 23% en la mesa de la universidad, respectivamente) y Misiones. En la UBA superamos el 82%. Incluso en lugares donde nuestra lista no logró desarrollar la campaña, hicimos una buena elección.

Indudablemente, en la votación a la izquierda de miles de docentes universitarios de casi todas las provincias, está presente el rechazo al ajuste en la universidad, o a las cesantías de la UBA. Refleja también la insatisfacción de las bases a la política de parálisis y adaptación de la Conaduh. Nuestra lista fue también claramente crítica de los subsidios mineros en la educación pública universitaria. La Naranja ha retenido dos miembros en la nueva dirección, ocupando la Secretaría de Derechos Humanos y la de Política Internacional. Desde ellas, y también como miembros plenos de la mesa de conducción, impulsaremos una política gremial independiente de cualquier variante patronal y profundizaremos el fortalecimiento de nuestro trabajo en todas las universidades.